viernes, 26 de marzo de 2010

ACERCA DEL NOCTILUX




Nota de Editor.-

El texto que puede leerse bajo estas líneas ocupaba desde el año 2007 hasta hace pocos días su espacio en la blogosfera y era accesible en la Wikipedia fotográfica cuando se buscaba información sobre Walter Mandler y sus creaciones.


Con el fin de intentar paliar el posible perjuicio que la citada no accesibilidad en estos momentos pudiera causar a lectores interesados en el tema, hemos optado por recoger el grueso del texto de la caché de su ubicación original y lo subimos a elrectanguloenlamano, tratando de solucionar la lectura en la medida de nuestras posibilidades.


ACERCA DEL NOCTILUX

En torno al inmarcesible objetivo Noctilux de Leica, se ha generado un interesante debate entre los visitantes de este blog y los participantes en la sección de comentarios.

José Manuel Serrano Esparza, al que pienso que en este momento ya no hace falta presentar ante esta comunidad, ha escrito un texto al respecto, que dada su precisión de datos y extensión, no tiene fácil cabida en la sección de comentarios, que es limitada en ese y en otros sentidos.


Por ello, he considerado oportuno volcar su texto directamente en la sección de "posts" de nuestro blog, y ello de forma íntegra:


Estimado señor D. Valentín Sama: Siento haber llegado algo tarde. En relación con los comentarios suscitados dentro de su blog con respecto a la autoría del diseño del objetivo Noctilux-M 50 mm f/1.2 para cámaras Leicas telemétricas, le escribo estas líneas para comentarle que desde un punto de vista de historia oficial, el citado objetivo fue diseñado por Helmut Marx y Paul Sindel en Wetzlar (Alemania), y su primer prototipo fue inscrito en el registro de patentes de Alemania el 25 de Abril de 1964, mientras que el diseño definitivo estuvo finalizado el 19 de Abril de 1965, siendo presentado en la Photokina Köln de 1966.


Desde luego, hubiera sido más fácil poner ésto en el artículo de la Revista Film und Foto, y obviamente menos arriesgado (sin que ello reste ni un ápice a la importancia histórica y óptica al excelente objetivo Noctilux-M 50 mm f1.2 de 6 elementos en 4 grupos y 515 gramos de peso, diseño Doble Gauss con dos superficies asfericas -una en el elemento frontal y otra en el trasero- talladas en gran medida de modo manual mediante torno, un auténtico tour de force para la época y que estaba optimizado para f/1.2, proeza impresionante, si tenemos en cuenta que Canon tardaría cinco años más en sacar su Canon FD 55 mm f/1.2 SSC Aspherical para Canons réflex).


Los dos elementos asféricos incluidos en la fórmula óptica de este diseño de Helmut Marx y Paul Sindel corregían el suficiente número de aberraciones como para permitir incluir en la célula óptica seis elementos en lugar de los ocho que habrían sido necesarios a mediados de los sesenta para construir un objetivo con elementos esféricos y de similar rendimiento y abertura máxima de diafragma.


Pero Walter Mandler diseñó en Midland (Ontario) en 1963 al menos un prototipo de un 50 mm f1.2 con superficies asféricas –lo cual me fue corroborado por una persona que no puedo desvelar debido a que me pidió discreción que deseo respetar, sin que ello signifique que la hipótesis sea cierta al 100% pero sí muy probable-, diferente al realizado por Helmut Marx y Paul Sindel en Wetzlar y aproximadamente un año antes que ellos, con enorme pericia, utilizando todo tipo de recursos de cosecha propia basados en su brutal conocimiento y experiencia, sirviéndose de multirrevestimientos especiales y enfrentándose también a la enorme dificultad que constituía el tallar las superficies asféricas con precisión, para lo cual no era suficiente el uso de ordenadores, sino que había que dar los últimos toques de modo manual y el pulido de los asféricos fue llevado a cabo de modo en gran medida artesanal, con muchísimo trabajo, y desechando constantemente carísimos y muy exóticos vidrios ópticos, hasta conseguir los adecuados, lo cual incrementaba notablemente el coste de producción y no digamos ya el precio de venta al público.


En el caso de Mandler, el diseño de este prototipo de Noctilux-M 50 mm f/1.2 ASPH, realizado en Midland (Ontario) y bastante avanzado en 1963, dotado de superficies asféricas y cuyo paradero es desconocido, fue, al igual que el modelo diseñado por Helmut Marx y Paul Sindel en Wetzlar (Alemania) en 1966, otro auténtico tour de force óptico, tecnológico e histórico, con más mérito todavía si cabe, ya que el presupuesto de la fabrica Ernst Leitz Canada en Midland (Ontario) –todavía en fase de afianzamiento económico tras su creación durante los años cincuenta- con Walter Mandler como referente de conocimiento, era sensiblemente inferior al de la sede principal de Wetzlar en Alemania.


En el reportaje puse 1966 porque ese fue el año de la presentación en Photokina del Noctilux-M 50 mm f1.2 Aspherical de Helmut Marx y Paul Sindel, que al final fue el que salió adelante, autorizándose su producción en serie muy limitada para su venta al público a un precio tremendamente elevado, mientras que el proyecto de un Noctilux-M 50 mm f1.2 ASPH de Walter Mandler realizado con otros parámetros, con vidrios ópticos no tan extraordinarios pero sí muy sabiamente distribuidos en sus elementos y el espaciado entre los mismos (complementados muy hábilmente y con enorme conocimiento mediante unos recubrimientos especiales) y con mucho menor presupuesto, fue desechado por el propio Mandler, a cuyo juicio el excesivo coste de producción de este objetivo, debido esencialmente al elevadísimo precio de los asféricos, y su gran dificultad y lentitud de pulido, lo hacía comercialmente poco viable y Midland (Ontario) no estaba para estos lujos asiáticos, mientras que Wetzlar (Alemania) sí que podía permitírselo.


Por otra parte, Mandler -que conocía las soberbias propiedades ópticas de los elementos asféricos, ya que desde bastantes años antes eran utilizados con frecuencia en carísimos objetivos catadióptricos utilizados en Astronomía para corregir las aberraciones esféricas- era plenamente consciente de que el uso de superficies asféricas manufacturadas con auténtica extraordinaria calidad y precisión aumentaba exponencialmente la complejidad y coste de fabricación, debido a que las superficies asféricas no pueden definirse solo con una curvatura sobre la superficie total, puesto que su curvatura localizada experimenta modificaciones a través de dicha superficie, y aunque una superficie asférica se define las más veces mediante una formula analítica, en ocasiones hay que interpretarla en forma de gráfico SAG que describa los puntos de coordenada a través de la superficie, por lo común rotacionalmente simétrica, pero puede ser necesaria la opción de formas no rotacionalmente simétricas, bien con superficies bicónicas con dos curvaturas básicas y dos constantes cónicas en dos direcciones ortogonales o bien mediante asfericidades anamórficas que presentan términos matemáticos de orden superior con respecto a sendas direcciones ortogonales, con lo cual Mandler percibía que en todos los aspectos significativos de posibilidad de diseño de un 50 mm f/1.2 o f/1 con superficies asféricas, se estaba en todo momento al límite absoluto de lo posible en esos momentos con respecto a la dificultad constructiva de dichos elementos asféricos que habían de ser torneados y posteriormente pulidos manualmente, utilizando métodos de enorme complejidad y lentitud, y a la vez era imposible evitar un coste de fabricación excesivamente alto, lo cual dificultaba exponencialmente las opciones comerciales de producción en serie, independientemente de la vía asférica que se adoptara.


Cabe destacar también el hecho de que además del único prototipo de Noctilux-M 50 mm f/1.2 ASPH con superficies asféricas diseñado por Mandler en Midland (Canada) en 1963, hubo seis prototipos de Noctilux-M 50 mm f/1 ASPH fabricados en 1973 en Wetzlar por Helmut Marx, (cinco en color negro y uno cromado) que incluían dos elementos asféricos y eran una evolución del Noctilux-M 50 mm f/1.2 de 1966, con un 50 % más de luminosidad, aunque no se pudo llevar a cabo la producción para mercado debido al desmesurado coste de fabricación y al titánico trabajo manual, experiencia y pericia necesarios para fabricarlo, de tal manera que únicamente tres diseñadores ópticos alemanes podían manufacturarlo en ese momento.


Helmut Marx comenzaba a percibir muy claramente (con aproximadamente veinte años de antelación al afianzamiento de los objetivos dotados de elementos asféricos durante la expansión bajo la direccion de Lothar Kölsch del Departamento Optico de Leica, convertido en gran medida en centro de competencia para tecnología de lentes asféricas a partir de finales de los años ochenta) el enorme potencial de las superficies asféricas talladas con excepcional precisión, que permitirían a los diseñadores ópticos liberarse del atávico concepto de que la superficie de un elemento óptico siempre tenía que representar una sección de esfera.


Dichas superficies asféricas trascendían las descripciones de superficies de elementos basadas en el radio, y a partir de ahora, hasta siete variables más entraban en liza, si bien debido a que Leica no disponía a principios de los años setenta de las modernas máquinas CNC que la empresa alemana posee en la actualidad y que interpretan con precisión y a gran velocidad dichas variables, Helmut Marx tuvo que realizar muchísimos cálculos manuales para diseñar en 1973 los anteriormente citados seis prototipos de Noctilux-M 50 mm f/1 ASPH Wetzlar.


Por su parte, Mandler era consciente en la fabrica Ernst Leitz Canada de Midland (Ontario) de que este sería el camino del futuro, con los diseñadores ópticos de Leica utilizando superficies asféricas en los objetivos de mayor calidad y grandes aberturas máximas de diafragma (sobre todo aquellos con luminosidades entre f/1 y f/2) tomando decisiones sobre qué aberraciones en concreto deseaban eliminar con los elementos asféricos y decidiendo cual era la mejor ubicación de los mismos dentro de la célula óptica, reduciendo frecuentemente el número de elementos (en comparación con los clásicos diseños con superficies esféricas, que generalmente tenían un mayor número de elementos, con el subsiguiente aumento en tamaño y peso), logrando crear objetivos más ligeros y compactos y de superior calidad óptica.


Pero lógicamente, se estaba todavía muy lejos del total perfeccionamiento a partir de 2003 de los dos sistemas de fabricación de superficies asféricas vigentes actualmente en Leica: a) aspherical blank moulding -sistema replicativo basado en la producción de elementos ópticos manufacturados mediante presión realizada con gran exactitud sobre bloques de vidrio, lo cual del modo en que lo hace Leica permite obtener superficies asféricas de geometría compleja con precisión de formas y calidades comparables a las que se obtendrían mediante tallado o pulido mecánico del más alto nivel, pero con un coste de producción mucho más asumible- para angulares y b) tallado y pulido con máquinas CNC de altísima precisión para objetivos de focales medias y largas.


Walter Mandler sabía tanto que el más mínimo error de tallado de las superficies asféricas modificaba al instante la dirección de un rayo de luz como que la corrección de dichas superficies asféricas es tremendamente complicada y exigía en aquellos momentos, a principios de la década de los setenta, muchísimo trabajo manual artesanal, desechar un alto porcentaje de vidrios ópticos de elevado coste y ello habría repercutido en un astronómico precio de venta al público, por lo que Mandler había diseñado en 1969 el Noctilux-M 50 mm f/1 con 7 elementos en 6 grupos, 630 g y sin superficies asféricas, superando en la mayoría de parámetros importantes vinculados con la calidad de imagen al Noctilux-M 50 mm f/1.2 ASPH de Helmut Marx y Paul Sindel, mediante la enorme proeza óptica de llevar el diseño Doble Gauss a sus últimos confines viables de calidad óptica y máxima luminosidad, descritos tento en su mítica tesis doctoral Uber die Berechnung einfacher Gauss-Objektive en la Universidad de Giessen en 1979 como en su disertación Design of Double Double Gauss Lenses durante la Conferencia Internacional de Diseño Optico de 1980.


Los prototipos Noctilux-M 50 mm f/1 ASPH creados en Wetzlar en 1973 tuvieron su origen en el hecho de que el profesor Helmut Marx tenía ya bastante desarrollado en dicho año su famoso programa COMO de corrección, optimización y miniaturización óptica a traves de ortogonalización para cálculo óptico computerizado, que incluía todos los parámetros imaginables necesarios para hacer técnicamente viable un sistema óptico: diferentes tipos de vidrios ópticos e índices de refracción, dispersión, dispersión anómala parcial, grosor de los elementos de la fórmula óptica, espaciados y radios posibles, etc.


Por otra parte, la intervención de Dieter Jung y Gerd Bergmann fue decisiva para la creación tanto del Noctilux-M 50 mm f/1.2 ASPH de 1966 como de los cinco prototipos de Noctilux-M 50 mm f/1 ASPH de 1973, ya que Helmut Marx contó con la colaboración de ambos grandes expertos del departamento de tecnología de sistemas ópticos de Leitz, que fueron pioneros en este ámbito, diseñando desde principios de los años sesenta una máquina de tallado y pulido que supuso por entonces un auténtico hito, sin olvidar la valiosa ayuda de Kurt Büttner (perteneciente a la sección de experimentos ópticos de Leica y consumada autoridad en temas relacionados con precisión óptica), Hans Faber y Ernst Strauch (miembros del departamento de sistemas ópticos de Leitz), etc.


Pero pese a la cooperación de los anteriormente citados expertos y a que el programa COMO ayudaba muchísimo al diseño de objetivos en Leica, Helmut Marx era plenamente consciente de que por muy bueno que sea un programa computerizado de cálculo óptico y su corrección automática de una amplísima gama de variables (siempre con la máxima miniaturizacion posible típica en los objetivos de la firma germana, lo cual dificulta exponencialmente las cosas), no es suficiente para conseguir el nivel máximo de calidad óptica y mecánica de un objetivo, ya que ha de ser un diseñador óptico quien maneje el programa, por lo cual el conocimiento, pericia y experiencia del mismo, serán los factores clave a la hora de dar los últimos toques decisivos al objetivo antes de comenzar su fase de fabricación, de tal manera que incluso con estos parámetros informatizados que ahorran muchísimo trabajo y años de esfuerzo (piénsese por ejemplo en los años treinta y cuarenta en que un objetivo Leica de gama alta precisaba a menudo el trabajo de de uno o varios diseñadores ópticos de renombre durante varios años), el diseño de un objetivo Leica de altas prestaciones necesita varios meses para su realización, tal y como ocurrió por ejemplo con el Summicron-M 28 mm f/2 ASPH, cuyo cálculo óptico fue logrado por Michael Heiden en cuatro meses de duro trabajo, siendo también importantes las aportaciones de Holger Wieland (parte mecánica), Rainer Schnabel (montaje óptico), Oliver Raab (supervisión de la fabricación de elementos ópticos) y Thorsten von Eicken (control de calidad de imagen).


Obviamente, el programa COMO era y es (fue aún más perfeccionado durante las siguientes décadas por Wolfgang Vollrath, Sigrun Kammans y Michael Heiden) extraordinariamente útil para diseñar objetivos de gran abertura máxima con excelente calidad óptica y mecánica, pero el diseñador óptico ha de utilizar toda su experiencia e intuición para utilizar el programa del mejor modo posible. Y ésto es lo verdaderamente dificil, ya que las aberraciones de imágenes están relacionadas con hasta aproximadamente cincuenta dimensiones matemáticas diferentes que hay que intentar equilibrar, ya que no existe la óptica perfecta y siempre en mayor o menor medida hay que buscar compromisos.


Salvando las lógicas distancias de tiempo, diferente diseño óptico, focal, etc, algo parecido a lo acontecido tanto con el prototipo Noctilux-M 50 mm f/1.2 ASPH Midland creado por Mandler en 1963 como con los cinco prototipos Noctilux-M 50 mm f/1 ASPH Wetzlar creados por Helmut Marx en 1973, ocurriría posteriormente, en 1987, con el extraordinario y ultraluminoso prototipo Canon FD 300 mm f1.8L (en gran medida precursor del actual Canon USM 300 mm f2.8L y del que Canon apenas hizo publicidad, siendo un objetivo en prácticamente desconocido para el gran público e incluso para los profesionales), con dos enormes elementos de fluorita con número Abbe 95,1 y gran calidad de imagen incluso a plena abertura, pero cuyo exorbitante coste de producción obligó a descartar el proyecto en favor de posteriores versiones 300 mm f2.8 autofocus, no contemplándose posteriormente el diseño de un nuevo 300 mm f1.8 L AF con motor USM, por razones de muy elevado peso que le hacen poco práctico, gran dificultad de construcción y coste de fabricación excesivamente alto, que le haría tener una difícil salida de cara al mercado.


Algo similar ocurrió también con un misterioso Zunow 75 mm f/1, cuyo paradero también es hoy por hoy una incógnita, pero del que existen varios indicios para creer que existió realmente.


Pero el primer prototipo de objetivo Leica para cámaras telemétricas de serie M en la focal de 50 mm f/1.2 y dotado con superficies asféricas fue diseñado por Walter Mandler a mediados de 1963, poco antes de que Helmut Marx y Paul Sindel tuvieran preparado el prototipo de su Noctilux-M 50 mm f1.2 Aspherical en fase bastante avanzada.


Quizá tenía que haber puesto en el citado reportaje 1963 en vez de 1966.


Aun siendo épocas y productos distintos, me viene a la memoria en estos momentos el debate que se suscitó hace tiempo sobre si la primera cámara réflex de 35 mm de la historia fue la Sport rusa de 1936 o la Kine Exakta alemana también de 1936, que entiendo fue la primera de la historia y apareció varios meses antes que la Sport rusa.


De todos modos, desde un punto de vista de producción autorizada por la empresa, de presentación a los medios y en las ferias fotográficas importantes a nivel mundial, así como de fabricación para su venta al público y sobre todo entusiastas de la marca (en una limitada cantidad de aproximadamente 1500 Noctilux-M 50 mm f/1.2 ASPH producidos entre 1966 y 1975) y desde el punto de vista de la historia oficial, está claro que el modelo f/1.2 que salió adelante y existió realmente en el mercado fotográfico fue el Noctilux de Helmut Marx y Paul Sindel, con lo cual obviamente decir que el Noctilux-M 50 mm f/1.2 Asph fue diseñado por ellos es perfectamente correcto, sobre todo a efectos prácticos y así aparece en todo tipo de bibliografía de referencia.


Otra cosa es quien diseñó el primer prototipo de Noctilux-M 50 mm f/1.2 ASPH para cámaras Leicas M telemétricas, que en mi opinión fue Walter Mandler aproximadamente a mediados de 1963.


Dice el refrán que a veces unos cardan la lana y otros llevan la fama. Y además, el prototipo de Mandler del que nunca se hizo publicidad por parte de Midland (Ontario) y del que se guardó siempre un sepulcral silencio tras la continuación del proyecto Noctilux de Helmut Marx y Paul Sindel, considero que tuvo un mérito añadido enorme, ya que Mandler no pudo disponer de la nueva gama de vidrios ópticos ultramodernos y muy exóticos de altísima refracción y dispersión contenida que Heinz Broemer y Norbert Meiner desarrollaron entre 1958 y mediados de los sesenta (basados en óxido de lantano, bióxido de silicio y óxido de boro) a los que se añadían cantidades variables de óxido de calcio, óxido de cadmio, óxido de aluminio, óxido de magnesio, óxido de itrio, trióxido de tungsteno, fluoruro de sodio, óxido de bario, pentaóxido de niobio, óxido de zinc, óxido de tantalio, fluoruro de calcio, óxido de aluminio, óxido de berilio, etc, constituidos en elementos secundarios que permitían mantener en todo momento las cualidades físicas y ópticas del vidrio.


En el caso del Noctilux-M 50 mm f/1.2 ASPH, evidentemente éste no fue el caso. Se cardó la lana en Wetzlar por parte de Helmut Marx y Paul Sindel y también en gran medida Walter Mandler llevaba cardando la lana tanto o más desde finales de los años cincuenta, con otros métodos, materiales y recursos muy sui géneris, intentando conseguir un 50 mm de la mayor luminosidad posible y con muy buena calidad de imagen, nitidez y contraste, incluso a plena abertura, aderezada por bajísimos niveles de distorsión, algo que por aquellas fechas implicaba, por motivos de límite de conocimientos ópticos y de coste de producción, la frontera de f/1.2 como máxima luminosidad viable preservando a la vez una excelente calidad óptica.


Es decir, los años sesenta significaron la eclosión de una época dorada de Leica, con fuerte competencia paralela entre el equipo de Ernst Leitz Wetzlar (Alemania) y el de Ernst Leitz Canada en Midland (Ontario) que continuaría durante los años setenta y ochenta, con un genial Walter Mandler que aplicando criterios esencialmente prácticos buscaba siempre reducir los costes de producción al máximo manteniendo la mayor calidad posible y creando objetivos con viabilidad comercial, optimizando con frecuencia diseños ópticos ya existentes, llevándolos hasta sus cotas extremas de rendimiento, y superando con cierta frecuencia al equipo de Wetzlar (que siempre o casi siempre contó con más presupuesto y medios) en sus logros.


Desde 1959, Mandler había comenzado a trabajar en el proyecto de un objetivo de 50 mm ultraluminoso para Leica telemétrica, a ser posible f/1.2 y con la calidad óptica habitual en la firma germana, incluso a plena abertura de diafragma, por lo que había estudiado

exhaustivamente las características de varios 50 mm muy luminosos f/1.2 e incluso f1.1 de diferentes marcas, aparecidos en los años cincuenta, como el Canon 50 mm f/1.2 para cámara telemétrica (realizado por Hiroshi Ito en 1955); el Nikkor-N 5 cm f/1.1 de Saburo Murakami, con fórmula Gauss de 9 elementos en 6 grupos, presentado en Abril de 1956, el Zunow 50 mm f/1.1 de 1956 con 9 elementos en cinco grupos (impresionante la luminosidad para un diseño Sonnar) para montura de rosca Leica LTM39 y Nikon telemétricas, el Zunow 58 mm f/1.1 para montura Pentax/Praktica y Exakta, etc.

Mandler analizó todos muy en profundidad, especialmente el Nikkor-N 5 cm 1.1 (orgullo de Nippon Kogaku), la obra maestra del gran diseñador de Nikon Saburo Murakami, un objetivo de extrema dificultad constructiva y que incorporaba cristal de lantano de alta refracción y baja dispersión. En ese momento, este objetivo japonés era en buena medida el mayor logro óptico de la historia en lo tocante a objetivos fotográficos superluminosos para cámaras de 35 mm, que se adelantó a su tiempo y evidentemente se hallaba en la vanguardia tecnológica, con una impresionante para la época corrección de las aberraciones transversales, a costa de una distorsión del 3´8%.


Estaba claro que éste era el 50 mm ultraluminoso a batir por Leica, y además Saburo Murakami había postulado con este objetivo una serie de leyes para la reducción del coma y el astigmatismo. Pero en general, eran objetivos que aún siendo auténticas proezas de diseño óptico, daban un contraste bajo y elevados niveles de distorsión, junto con una frecuente aberración de coma en los bordes como era el caso del Zunow 50 mm f/1.1.


Así pues, en 1959 Walter Mandler comenzó a trabajar en el diseño de un 50 mm de gran luminosidad f/1.2 (antes incluso que el equipo de Wetzlar –no hay que olvidar que Mandler era el óptico con mayor nivel de preparación de Leica a nivel mundial-) con un claro objetivo: lograr el altísimo standard de calidad óptica de Leica a todas las aberturas, incluyendo las más grandes, con un muy buen contraste y reduciendo la distorsión al mínimo posible.


De este modo, se inició una tremenda competencia entre el departamento de Diseño Óptico de Midland (Ontario, Canadá) y el de Wetzlar (en Alemania), con un epicentro de trabajo en buena medida común: llevar al culmen de calidad y prestaciones ópticas el diseño base Gauss de 6 elementos en 4 grupos, evolución directa del Planar de Paul Rudolph de 1896, siempre con la más elevada nitidez y contraste como obsesión, así como la búsqueda de un bokeh de muy apreciable belleza al utilizar grandes aberturas.


Además, Mandler siguió estudiando con ahínco nuevos diseños ópticos ultraluminosos japoneses que iban apareciendo, como por ejemplo el Canon 50 mm f/1.2 de 1956 para Canon telemétrica con montura S, el Canon 50 mm f/0.95 de siete elementos en cinco grupos para Canon 7S telemétrica (objetivo ultraluminoso de 1961 con no muy buena calidad de imagen a plena abertura, inspirado en una optica standard muy similar diseñada por el holandés Johannes Becker, de la empresa holandesa N.V. Optische Industrie de Oude Delft), el Fujinon 50 mm f/1.2, etc.


Mandler también analizó exhaustivamente los objetivos superluminosos ultramodernos para aplicaciones especiales que esta empresa holandesa había fabricado durante los años cincuenta y sesenta, en especial el Rayxar 50 mm f/0.75, con su exiguo espacio retrofocal de 0´8 mm.


Hay que tener en cuenta también que hasta 1969, Walter Mandler no pudo disponer de los cinco novedosos y extraordinarios vidrios ópticos de altísima refracción, lo mejor de lo mejor disponible en el mundo en ese momento, que Helmut Marx y Paul Sindel habían introducido en su Noctilux-M 50 mm f/1.2 ASPH: uno con nD=1,792; otro con nD=1,821; otro con nD=1,844 y dos con nD=1,900, el famoso “Vidrio Optico 900/1 Noctilux”, de elevado precio y que sería empleado también por Mandler en las versiones 1 y 2 del Noctilux-M 50 mm f/1, diseñado en 1969 y lanzado al mercado en 1976, con el que sin utilizar asféricos y con un 50% mas de luminosidad máxima - con el enorme mérito que ello conlleva- superó ligeramente en calidad de imagen al Noctilux-M 50 mm f/1.2 ASPH de Helmut Marx y Paul Sindel entre f/1.4 y f/2.8, (aunque no a f/1.2, ya que el Noctilux-M 50 mm f/1.2 de Helmut Marx y Paul Sindel estaba enormemente optimizado para dar su máximo rendimiento optico a su máxima apertura, aunque a diafragmas cerrados da bastante mejor calidad de lo que muchos creen, ademas de que su tratamiento antirreflejos es excelente) batiéndole ligeramente entre f/4 y f/11, superándole tambien en corrección de las aberraciones en el plano sagital, en ligeramente menor distorsión, superior tratamiento antirreflejos -en mi opinion el mejor del mundo en esta faceta-, en el microcontraste de detalles finos, en calidad óptica en las distancias mínimas de enfoque (sobre todo entre f/1.4 y f/2.8), en bokeh (tema siempre subjetivo, aunque la inmensa mayoría de expertos coinciden en que el bokeh del Noctilux f/1 de Mandler a plena abertura es soberbio), en el mantenimiento increíble de las formas en las zonas desenfocadas de la imagen bajo todo tipo de contextos lumínicos -incluso los de luz más tenue- y en menor Blendendifferenz (desviación de enfoque), bajando el coste de producción (pese a seguir siendo un objetivo de alto precio), permitiendo la fabricación en número significativo y haciéndolo rentable a nivel comercial, sin duda un logro destacado.


No obstante, con respecto a las comparaciones entre el Noctilux-M 50 mm f/1.2 ASPH de Helmut Marx y Paul Sindel y el Noctilux-M 50 mm f/1 Doble Gauss de Walter Mandler (en las que el diseño no asferico de Mandler aventaja en calidad optica al de Helmut Marx y Paul Sindel, siempre entendiendo que ambos son excelentes objetivos), creo sinceramente que pueden ofrecer resultados distintos e incluso quiza hasta insólitos, debido a que es virtualmente imposible a mi entender que exista homogeneidad de rendimiento óptico no solo en las diversas remesas de Noctilux-M 50 mm f/1.2 ASPH manufacturados por Helmut Marx y Paul Sincel entre 1966 y 1975, sino incluso me atrevería a decir que es muy difícil que existan siquiera dos unidades que ofrezcan el mismo rendimiento óptico, porque el método de tallado manual de las dos superficies asféricas que tuvieron que llevar a cabo ambos diseñadores en Wetzlar era manual/artesanal, de extrema dificultad, con probables fases de gran stress y agotamiento, y ello tuvo que provocar inexorablemente una variabilidad unidad por unidad en mayor o menor medida. De hecho, ha habido tests en los que este objetivo ha ofrecido su mayor calidad óptica a f/1.2 (que disminuia a partir de f/2) y otros realizados con unidades distintas en las que ha alcanzado su mayor rendimiento al diafragmar.


Por otra parte, la búsqueda constante de objetivos con gran calidad óptica, muy bello bokeh y la mayor luminosidad posible, había sido desde sus orígenes una de las razones de ser de Leica, al igual que en los diseños de Carl Zeiss, su máxima competidora hasta finales de los años cincuenta, con la ya muy fuerte pujanza de las empresas fotográficas japonesas.


No hay que olvidar que Walter Mandler había mantenido contacto con Max Berek los últimos años de la vida profesional del genial diseñador de Elmars, Hektors, etc. Y Max Berek había transmitido a Mandler sus enormes conocimientos ópticos, por lo que Walter Mandler fue el siguiente eslabón evolutivo diacrónico de grandísimos ópticos de Leica, al que seguirían Lothar Kölsch, Sigrun Kammans, Horst Schroder, Peter Karbe, etc.


Es importante tener en cuenta que cuando se diseñan el primer prototipo de Noctilux-M 50 mm f/1.2 ASPH Midland (Mandler, 1963), el Noctilux-M 50 mm f/1.2 ASPH Wetzlar (Helmut Marx y Paul Sindel, 1965), la primera versión del Noctilux-M 50 mm f/1 Midland sin asféricos (Mandler, 1969) y los seis prototipos de Noctilux-M 50 mm f/1 ASPH Wetzlar (Helmut Marx, 1973), Leica se halla en los albores de la tecnología de tallado y pulido de superficies asféricas, trabajando con muchísimas dificultades, con muy pocos medios, y haciendo las cosas esencialmente de modo manual, con métodos mayormente artesanales y faltaban todavía aproximadamente 30 años para la definitiva y dificilísima consecución de la perfección de tallado y pulido de asféricos por parte de Leica, lo cual daría el impulso definitivo a su masiva producción en serie con ópticas de diferentes focales y luminosidades, algo que fue logrado a finales de los noventa por Michael Thomas y Stefan Dahlhaus, del departamento de fabricacion optica de Leica Camera AG, siempre entendiendo que la gran fuerza impulsora que convirtió a Leica en la primera empresa fotográfica del mundo en fabricar en serie objetivos con superficies asféricas habia sido con anterioridad Gerd Bergman, Jefe del Departamento de Tecnología de Sistemas Opticos, auténtica enciclopedia viviente óptica y eminencia diacrónica en el tallado y pulido de superficies asféricas con todas las máquinas especiales que Leica diseñó para ello desde principios de los años sesenta.


Mandler, siempre luchando por conseguir llevar al límite máximo de calidad fórmulas ópticas base ya existentes, estudió en profundidad todos los diseños clásicos y prototipos fabricados en unidades muy limitadas de objetivos fotográficos, cinematográficos e incluso los enfocados a aplicaciones específicas como rayos x, en especial:


- El Astro-Berlin 25 mm f1 para cámaras de 16 mm, el Astro-Berlín 50 mm y 75 mm f1 para cine de 35 mm.


- El Schmidt Solide f0.35, telescopio catadióptrico de 1929.


- Dos objetivos especiales para aplicaciones con rayos X: el Tachon Astro-Berlin 50 mm f0.95 fabricado especialmente durante los años cincuenta; y el Wray f0.71 de 1950 fabricado por Wray Optical Works (Kent, Inglaterra) para cine-radiografía en 35 mm. Ambos con base de triplete.


- Los objetivos Tachonar para cine, dotados de un tercer elemento positivo delante del iris de abertura y con pequeño ángulo de visión.


- El objetivo Schneider Kreuznach f1.2 de 1930, con 8 elementos en 5 grupos, diseñado por Albert Wilhelm Tronnier.


- El proyecto de 1933 de Horace William Lee, óptico que durante los años treinta llevó a cabo estudios y diseños ópticos muy importantes (en especial dos objetivo f1 y uno f1.1 de fórmula Gauss), siempre buscando las máximas luminosidades y calidades de imagen posibles.


- Distintas fórmulas ópticas derivadas de triplete para cine en 16 mm como el Saphir Boyer f1.1 de 6 elementos en 4 grupos.


- El prototipo de objetivo f1 diseñado por Pierre Angenieux en 1953 (que incluía 6 componentes alineados separados por espacios de aire y que es un derivado del tipo Gauss, optimizado para obtener un importante incremento de la abertura relativa, preservando a la vez una buena corrección de las aberraciones esféricas).


- Los objetivos para aplicaciones científicas con rayos X Summar 7´5 cm f0.85 y Summar 15 cm F0.85, correspondientes al Röntgenschirmbild Aufnahmen im Program promovido por Ernst Leitz en Wetzlar en 1936.


- El Rodenstock XR Heligon f0.75 de 1962, para videocámaras y fluoroscopios, diseñado por Karl-Heinz Penning.


E incluso el Wollensak Raptar CRT 52 mm f1 con obturador Alphax, para cámaras de gran formato y fotografía de pantallas de osciloscopio.


Walter Mandler tenía en la cabeza todo tipo de alternativas ópticas y conocía las características mas recónditas de objetivos muy diversos, además de poseer una ingente variedad de recursos de cosecha propia, fruto de su enorme experiencia, que intentaba utilizar tratando de conseguir la máxima calidad óptica posible ( en cuanto a nitidez, contraste, bello bokeh, etc) con un coste de producción que no excediera los límites de lo comercialmente rentable.


Y desde luego, lo consiguió. De hecho, el Noctilux-M 50 mm f/1 primera versión (1976-1994), diseñado en 1969 (puse directamente 1976 por inercia, al ser el año de su presentación, aunque el diseño efectivamente es de 1969) y lanzado al mercado en 1976 (según el Leica Pocket Book 6th Edition Hove Collectors Books y otras muchas fuentes, aunque también hay algunas referencias que afirman que salió al mercado en 1975) , y segunda versión (1994-2008) ambos con idéntica fórmula óptica, dan más calidad de imagen que el Noctilux 50 mm f/1.2 ASPH de Helmut Marx y Paul Sindel (con la única excepcion de a f/1.2, en la que el diseño de Helmut Marx y Paul Sindel logra un ligeramente mayor rendimiento óptico en un porcentaje significativo de unidades) , con un menor coste de producción, ya que Mandler en esos momentos fue capaz de superar la incipiente tecnología de superficies asféricas del Noctilux 1.2 Wetzlar con un diseño Doble Gauss llevado al límite, en el que volcó todo su inmenso conocimiento y experiencia en la optimización del uso de las diferentes regiones del mapa de vidrios ópticos disponibles y la acertada elección de los mismos en función de sus propiedades de transmisión, disponibilidad, propiedades térmicas, resistencia antimacular al paso de los años, dispersión parcial, corrección de color primario, corrección del espectro secundario, etc, además de dominar como nadie las seis constantes que caracterizan la dispersión de vidrios ópticos y que varían de modo considerable segun el tipo de los mismos, lo que origina curvas de dispersión diferentes.


Además, Mandler tuvo que aplicar muchos toques manuales a este mítico objetivo, ya que aunque la dependencia de los índices de refracción de la longitud de onda lumínica puede expresarse de diferentes modos, ninguna de dichas expresiones posee alta precisión sobre la totalidad del ámbito de transmisión de cada vidrio óptico, por lo que el Mozart Optico de Ernst Leitz Canadá en Midland (Ontario) tuvo que ajustar las más veces una por una, mediante su meticulosa supervisión personal, una amplia gama de importantes variables existentes para poder hacer viable el Noctilux f/1 sin asféricos, renunciando en gran medida a utilizar el ordenador Elliot 402F que había sido muy útil a Helmut Marx y Paul Sindel durante el diseño del Noctilux-M 50 mm f/1.2 ASPH en Wetzlar, y aprovechando al máximo el desarrollo de nuevos vidrios ópticos con propiedades refringentes especiales que aparecieron a finales de los años sesenta y que resultaron decisivos para la implementación del diseño Noctilux-M 50 mm f/1 sin asféricos.


El Noctilux-M 50 mm f/1 sin asféricos de Walter Mandler ha sido uno de los mayores logros ópticos en toda la historia de la fotografía, y por increíble que pueda parecer, el referente incuestionable de calidad en ópticas standard de 50 mm ultraluminosas de máxima apertura f/1 durante nada menos que 40 años (desde 1969 -año de su diseño- hasta 2009 en que apareció el Noctilux-M 50 mm f/0.95 ASPH), con una estética de imagen absolutamente única a máxima apertura f/1, que quizá nunca podrá ser emulada, y de la que las imágenes realizadas por el fotógrafo japonés Tommy Oshima a la modelo Misa-san son un fiel exponente.


A destacar también el hecho de que los Noctilux-M 50 mm f/1 sin asféricos en su versión 2 (1994-2008), llevan multirrevestimientos ópticos de mayor calidad que los de la versión 1( 1976-1994) , especialmente los fabricados en Alemania entre 1998 y 2008 tras la venta a Hughes (que a su vez la revendió posteriormente a Raytheon) de la mítica fábrica Elcan en Midland (Ontario), con lo cual obtienen un rendimiento óptico algo mayor.


Era tal el conocimiento y prestigio de Walter Mandler en Leica, que sus diseños realizados en Midland (Canadá) tuvieron con frecuencia una enorme influencia en lo que se hacía en Wetzlar.


Así ocurrió por ejemplo durante la génesis del proyecto Noctilux-R 52 mm f/1.2 sin asféricos, cuyo único prototipo fue realizado en Wetzlar a principios de los años ochenta, fuertemente inspirado en el Noctilux-M 50 mm f/1 sin asféricos de Mandler, pero que tuvo que ser abandonado debido a la ausencia de sinergia con un diafragma automático (que precisaba mucho espacio dentro del objetivo para su implementación) y las enormes dificultades para poder reducir el diámetro del objetivo a la máxima miniaturización posible que Leica siempre intenta, factores ambos que limitaban notablemente su operatividad.


Walter Mandler fue además el principal responsable junto con Walter Klück de la supervivencia de la línea M de cámaras telemétricas y sus objetivos, el principal baluarte de calidad fotográfica de Leica a nivel mundial, ya que en 1974, el empeño personal de Walter Klück y Mandler por convencer a los dirigentes económicos de la empresa de que las cámaras telemétricas tenían futuro, díó sus frutos, lo cual permitió la subsistencia y ulterior desarrollo de la gama Leica M, hasta la excelente Leica M8, que representa en gran medida la continuidad histórica de dicha emblemática saga por parte de la prestigiosa firma fotografica alemana, con una transición analógico-digital que no ha supuesto en absoluto una ruptura con los principios básicos y la filosofía de Leica en toda su historia, sino la plena confirmación y 

expansión de sus principales valores.

José Manuel Serrano Esparza. 

SINFONIA ECUESTRE

Photo: José Manuel Serrano Esparza

Photo: José Manuel Serrano Esparza

Photo: José Manuel Serrano Esparza

Photo: José Manuel Serrano Esparza

Photo: José Manuel Serrano Esparza

Photo: José Manuel Serrano Esparza

Photo: José Manuel Serrano Esparza

Photo: José Manuel Serrano Esparza

Photo: José Manuel Serrano Esparza

Photo: José Manuel Serrano Esparza

Photo: José Manuel Serrano Esparza

Photo: José Manuel Serrano Esparza

Photo: José Manuel Serrano Esparza

Photo: José Manuel Serrano Esparza

Photo: José Manuel Serrano Esparza

Photo: José Manuel Serrano Esparza

Photo: José Manuel Serrano Esparza

Photo: José Manuel Serrano Esparza

Photo: José Manuel Serrano Esparza

Photo: José Manuel Serrano Esparza

Photo: José Manuel Serrano Esparza

Photo: José Manuel Serrano Esparza

Photo: José Manuel Serrano Esparza

Photo: José Manuel Serrano Esparza

Photo: José Manuel Serrano Esparza

Photo: José Manuel Serrano Esparza

Photo: José Manuel Serrano Esparza

Photo: José Manuel Serrano Esparza

Photo: José Manuel Serrano Esparza

Photo: José Manuel Serrano Esparza

Photo: José Manuel Serrano Esparza

Sinfonía Ecuestre es actualmente una de las exhibiciones artísticas más prodigiosas y originales que puedan verse en el ámbito internacional, caracterizándose por la sinergia entre la música sinfónico-flamenca dirigida por Manolo Carrasco, director de este espectáculo único en su género y los más bellos caballos del mundo, es decir, los pertenecientes a la Real Escuela Andaluza de Arte Ecuestre de Jerez de la Frontera.

Una inolvidable puesta en escena caracterizada por su precisión, colorido y tradición, creada para solaz y asombro de niños y adultos, en un marco incomparable potenciado por la experiencia y pericia de una amplia gama de jinetes de alto nivel, que consiguen un objetivo admirable: hacer bailar a los legendarios caballos andaluces entre ingentes cotas de pasión, emoción, grandiosa música de fondo y las constantes magníficas cabriolas de los caballos que provocan el clímax en los graderíos.

Pictures taken on Vistalegre Arena (Madrid) on July 23, 2009
Copyright Text and Photos: Jose Manuel Serrano Esparza

Equestrian Shymphony is currently one of the most wonderful and original artistic displays which can be seen within the international scope, encompassing a synergy between the live symphonic-flamenco music directed by Manolo Carrasco, the conductor of this unique show, and the most beautiful horses in the world, id est, those belonging to the Andalusian Royal School of Equestrian Art in Jerez de la Frontera.

An unforgettable performance of thoroughness, colour and tradition, created for the relish and amazement of children and adults alike, in an unmatched frame enhanced by the expertise of a wide range of top-notch riders who manage to attain a remarkable aim: the legendary Andalusian horses will dance in the middle of tons of passion, emotions, great background music and the steady gorgeous prancing of the horses and climax on the bleachers.




ROBERT CAPA USING LARGE FORMAT IN THE SWISS ALPS

Text by: Jose Manuel Serrano Esparza. LHSA

Bandi had always been an enthusiast of skiing since his teenage days during second half of 1920s when he often went to ski on Buda hills (which were accessible then through a racked train) taking with him some rudimentary wooden skis with simple leather straps.

And when he was 16 years old he was able to go down skiing the slope of the Svabhegy hill.

Skiing would go on being one of his lifetime passions.

In this image of 1950, whose author is unknown, we can see Robert Capa in Klosters (Switzerland) using a Linhof III 4 x 5 (9x12 cm) large format camera featuring a coupled Kalart rangefinder and a Schneider-Kreuznach Tele-Xenar 270 mm f/5.5 with Compur shutter.

The square metallic structure which is over the board is the Linhof sports finder on top of the front standard, a wire viewing frame to see what comes on the picture, while the visible metallic part of the lens is a sunshade, silver at the outside and black or dark at the inside, meant to keep out sunlight from hitting the glass elements of the lens.

The picture was made in Gotschnagrat, a mountain in the Plessur Range, during a resting period of Capa in Klosters, a little village of the Swiss Alps, located in the east of the Helvetian Confederation, in the district of Prattigau/Davos (Graubunden Canton), famous because of its world class skiing tracks and situated on the northeast of the town of Davos, near the Austrian southeast frontier.

Capa had been going to Klosters for skiing holiday since 1939 (specially in December) and there he coincided with a lot of friends of his: Peter Viertel, Irwin Shaw, Syd Chaplin, Anatole Litvak,
Howard Hawks, etc.

Even, Capa had made a very good friendship with the Royal Dutch Family.

The second image, whose author is also unknown, was taken in 1938, probably in Paris, and shows Capa with a legendary large format 4 x 5 Speed Graphic camera and a Schneider Kreuznach lens in the 127-150 mm range.

This Speed Graphic is an old body with the shutter controls on the right side, because the newer models have a shutter release in bright metal on the front rim of the body.

P.S: The author wants to express his deepest gratitude to John D. de Vries, John Lawrence, Graham Lowe and David Duhan, members of the f/2.5 AERO EKTAR USER GROUP for their kind attention, invaluable help and impressive knowledge, which has been very important for the identification of the cameras and lenses used by Capa in these two historical b & w pictures, whose authors are unknown, and which prove that though much less extensively than 35 mm rangefinder cameras and 6 x 6 cm medium format Rolleiflex ones, he sometimes also used large format during his professional career.
Text inscribed in the Territorial Registry of the Intellectual Property of Madrid.

Texto inscrito en el Registro Territorial de la Propiedad Intelectual de Madrid.
Copyright Jose Manuel Serrano Esparza. LHSA